sábado, 26 de diciembre de 2009

Entrevista a Horacio Verbitsky

Fuente:
ENTREVISTA A HORACIO VERBITSKY

“Macri no tiene chances presidenciales”

Mordaz como siempre, sostiene que Macri es “un hombre teledirigido”, que la Ciudad es un laboratorio de fuerzas sin proyección nacional y que los K desafiaron poderes “sin una construcción política sólida”.

Por Martín Rodríguez

Horacio Verbitsky produce pánico en todo político citado en su columna dominical de Página/12. Uno imagina al político en cuestión, en el living o quincho de su casa, suspirando si esa cita lo deja más o menos bien parado. Verbitsky es uno de los columnistas más lúcidos e ideológicamente claros de la prensa argentina. Su yeite de hacer públicos los nombres completos o las genealogías familiares de los políticos (“yo sé todo de vos”) también cuaja en un modo más profundo de ver la política: una trama sanguínea de corporaciones (Iglesia, familias, grandes propietarios) a la que el periodismo debe hacer pública. Verbitsky también es un dirigente de los derechos humanos hace años, y sobre esa historia de sangre derramada ancla sus valoraciones más visibles acerca de la política y los políticos. Hablamos con él de predicciones y balances de cara a un 2011 cada vez más teñido de esoterismo.

–¿Por qué Macri llega al poder?

–En primer lugar, porque hay un hartazgo manifiesto hacia los gobiernos pretendidamente progresistas como el de Ibarra y Telerman. Frente a eso, surge Macri como una oferta de populismo conservador, con un proyecto muy bien pensado, con mucha antelación. Macri decidió comenzar su carrera política en 2002. Viajó con De Narváez y Burzaco a Estados Unidos. Ahí se reunieron con Arturo Valenzuela y crearon una fundación que manejaba De Narváez. Previamente, Macri había programado su lanzamiento político a través de la presidencia de un club de fútbol, siguiendo el modelo Berlusconi. Macri es Maurizzio Macri, todas sus referencias políticas son de Italia, donde su abuelo fue un dirigente político importante.

–¿Un dirigente de dónde?

–El abuelo de Macri creó un partido que se llamaba Partido del Homo Qualunque, que quiere decir el “partido del hombre cualquiera”. Y es una expresión que hasta hoy se usa en la política italiana: el qualunquismo. Digamos: el razonamiento de Radio 10. Fue un partido importante en los primeros años de la posguerra, en el reagrupamiento de las fuerzas que habían sido fascistas antes, hasta que con apoyo de Estados Unidos surgió la Democracia Cristiana como alternativa. Pero en los primeros años de posguerra fue un partido que llegó a ser árbitro de la política italiana. Ése es el abuelo de Macri, padre de Franco. Entonces, su referencia es Berlusconi. Y su desempeño como presidente de un club muy popular es parte de su lanzamiento político, sumado al desencanto por las gestiones pseudoprogresistas. Y en un electorado que ha mostrado unas veleidades notables… Ésta es la ciudad donde gana Alfredo Palacios y Erman González. Bandeos de derecha a izquierda casi siempre, eludiendo a las grandes fuerzas nacionales; un “laboratorio de terceras fuerzas” que después, rara vez, han tenido viabilidad nacional.

–¿Macri tiene potencialidad como para liderar por derecha al peronismo?

–Me parece que es demasiado ignorante y torpe para eso. Es lo que él quisiera, obviamente. Digamos, la gran discusión ideológica dentro del macrismo, o táctica, que para ellos no tiene diferencia, ha sido cómo relacionarse con el peronismo. Jorge Macri planteaba que había que profundizar la alianza con Solá en la provincia y tener una política proactiva hacia el peronismo. En cambio, los consiglieris de Macri –Caputo y Torello– planteaban que había que esperar que el peronismo viniera a buscarlos. Un peronismo sin candidato, destruido, y del cual Macri, desde afuera, iba a ser su candidato. Eso revela un escaso conocimiento del peronismo y un sobredimensionamiento de la personalidad de Macri, que no es una gran figura para que alguien vaya a buscar.

–Hace poco Montenegro contaba que, en una audiencia en la Legislatura, Marcelo Saín miró hacia donde estaba Ibarra y le dijo: “¡Ustedes tendrían que haber hecho esta policía!”. ¿Una verdadera política progresista, a la luz del crimen de Carballo, asesinado por la Federal en un recital de Viejas Locas, no era crear una policía?

–Sí, por supuesto. Lo que pasa es que Macri es incapaz de hacerlo. Su idea de la Policía Metropolitana fue pedirle un candidato a la DEA, el Fino Palacios. Eso lo dijo Macri. Cuando él explica por qué lo designa, dice que le pide un candidato a la DEA, a la embajada de Estados Unidos y de Israel. Esto califica perfectamente quién es Macri: un hombre absolutamente teledirigido, dispuesto a cero gesto de autonomía. Digo: que Palacios haya caído en la trama de las escuchas es un dato menor y accesorio, el dato central es que Macri, cuando creó la Policía Metropolitana, fue a pedirle un jefe a la DEA y a la embajada de Israel. Y, por otro lado, están tratando de crear un cuerpo de elite, cuando ellos lo que tienen son faltas municipales y delitos menores. Es decir, una cosa es la idea de encarar el tema de la seguridad, crear una policía, lo que presuntamente le habría dicho Saín al “ladriprogresismo”, como le dice Artemio López. Ahora, armar este monstruo que empezó Macri es una prueba de absoluta incapacidad.

–¿Qué piensa de la estrella de Pino Solanas y la cantidad de votos que consiguió? ¿Y cuál sería la proyección de un progresismo en la Ciudad?

–Ahí hay una contradicción. A mí me resulta difícil imaginar un gobierno progresista en la Ciudad desvinculado a un proyecto nacional. Y al mismo tiempo es evidente que el proyecto de Kirchner tiene un alto grado de rechazo en la Ciudad: es una ecuación de resolución imposible. Vamos a ver cómo se va a mover Proyecto Sur. Si Solanas cree que el 27 por ciento que sacó es suyo, va a ser como Carrió, que creyó que el 22 por ciento de las presidenciales de 2007 eran para ella y terminó saliendo tercera en la Ciudad. Si entiende que fue la oferta más atractiva cuando había un fuerte rechazo al Gobierno nacional en la Ciudad y que se le sumaron votos de distintos sectores, incluyendo la derecha que quería cascotear al Gobierno nacional, y hace una política que no gire en torno de su personalidad, y amplía alianzas y consolida una fuerza, tiene posibilidades.

–En lo nacional, ¿qué pasó el 28 de junio? ¿El kirchnerismo dejó de interpretar a la sociedad?

–No, no creo que haya dejado de interpretar a la sociedad, creo que afectó demasiados intereses poderosos sin tener una base de sustentación proporcionalmente fuerte. Desafió a demasiados poderes sin una construcción política sólida, porque si tenés a Scioli como gobernador de Buenos Aires, tu construcción política es endeble; si estás recostado en el Partido Justicialista como lugar excluyente de acumulación política, estás en dificultades para hacer el tipo de política que Cristina hizo. Creo que han ido más a fondo que cualquier otro gobierno en medio siglo, han afectado intereses muy poderosos.

–¿Y no es entendible que la sociedad, justamente, no quiera eso, que es más conservadora y está a la derecha del gobierno?

–Mirá, la sociedad no existe, lo que existen son fuerzas políticas, sectores sociales, la sociedad es una abstracción, eso de que “la sociedad quiere, la sociedad no quiere”… Por ejemplo, en el caso de la Ley de Medios, hubo una estructuración política y una articulación social que respaldaron y permitieron su sanción, que en otro tipo de medidas no hubo. El kirchnerismo implicó un corte neto con una cantidad de decisiones políticas y económicas, pero no en cuanto al funcionamiento de la organización que lo respalda. El hecho de que Miguel Pichetto sea el presidente del bloque del Senado, uno lo recuerda de los tiempos de Menem, de Manzano… No lo digo por cuestionarlo, me parece que Pichetto ha sido un buen presidente de bloque, pero es una demostración de la escasez de construcción política distinta.

–Mi percepción es: una medida de un consenso indiscutido como es la asignación universal es casi resuelta en 10 minutos, con un decreto y un discurso no muy entusiasmado.

–El déficit de la construcción política consiste en eso. Una medida como esa por la cual hay sectores de la sociedad que están luchando hace 15 años, que tiene un impacto económico y social fuertísimo, anunciada de esa manera es un buen ejemplo de lo que estoy diciendo: de un déficit de construcción política y de la audacia de decisiones.

–Pero otras medidas confrontativas que no arrastran tanto consenso como las retenciones, se ponen en discusión, y una medida como la universalización, que serían “los fines distributivos”, no se discute del mismo modo.

–Eso tiene que ver con que las retenciones son una medida que implica una imposición directa sobre un sector poderoso. La asignación en cambio se paga con fondos recaudados de distintos orígenes, de distintos impuestos. No implica una confrontación con un sector que se agarra el bolsillo y dice “esto es mío”. Lo que pasó con la 125 no fue porque el Gobierno lo programó así, sino por la virulencia de la respuesta de la Sociedad Rural y sus aliados. El Gobierno lo hizo en términos parecidos a lo de la asignación. Ni siquiera un decreto, fue una resolución ministerial. Lo que pasa es que hubo una reacción fenomenal frente a la cual se movió con cierta dificultad, y puso en evidencia también ahí la endeblez de la construcción política. Porque le votó en contra Solá, Reutemann, Urquía, Cobos. Cuatro alianzas fuertes del kirchnerismo. O en Córdoba, por ejemplo, que en la elección de gobernador de 2007 el gobierno jugó a dos puntas: apoyó a Schiaretti a través de Jaime y De Vido, y a Luis Juez a través de Alberto Fernández. Cuando creés que todo suma, todo resta. Y hoy día tiene adversarios muy fuertes, tanto en Schiaretti como en Juez.

–Fogwill decía, en una entrevista reciente, “Macri ya fue”. ¿Usted qué 2011 imagina?

–Y sí, Macri ya fue porque es demasiado ignorante. La designación de Abel Parentini Posse como ministro de Educación es fruto de la ignorancia (NdR.: presentó su renuncia al cierre de esta edición). No tenía idea de la reacción que iba a provocar esa designación. Macri lo conocía de las columnas de La Nación, esa prosa rebuscada, pretenciosa, antigua, de Posse, que les encanta a algunas señoras y coroneles que conozco. Seguramente Macri leía esas columnas y le pareció buena idea. Además Posse está en todos estos movimientos de la derecha internacional, de Vargas Llosa, Aznar. Ahí seguramente hubo un contacto que los acercó. Y como nadie razonable quería aceptar, bueno, se les ocurrió esto. Hay un dato: en las elecciones del 28 de junio, Macri perdió el mismo porcentaje de votos que Kirchner. Los dos cayeron de 45 a 30 por ciento. La diferencia es que no hubo alguien que sacara más que Macri, Pino se quedó en el veintipico. Por eso queda en la memoria que Kirchner perdió. Pero Macri no tiene posibilidades presidenciales. Cobos tiene alguna. Pero, primero, no le va a ser simple llegar al gobierno. Y segundo, si llega no puede gobernar. Como no pueden Duhalde ni Reutemann.

–¿Y por qué no pueden?

–Porque un gobierno debería construir su base a partir de algo recibido de la gestión anterior. Estos vienen con una pretensión de tierra arrasada. Plantean propuestas que sólo cierran con represión en este contexto. Políticas de ajuste. Énfasis en la seguridad. Orden, disciplina. Acuerdo con las cámaras patronales agropecuarias. Duhalde se pasa chupándole las medias al poder económico concentrado. Con su movimiento productivo está todo el tiempo prometiéndoles devolverles ventajas que les han quitado. Todo eso sirve en un panorama electoral, en un contexto de barrida mediática contra el Gobierno, pero no sirve para gobernar. Imaginá una tapa de Clarín que diga que la crisis cobró otras dos víctimas. Duhalde se tuvo que ir igual. Por eso 2011 es interesante, pero 2012 es más interesante.

–A ver si entiendo: Kirchner patenta la gobernabilidad de esta década con paritarias, no represión a la protesta social, incorporación de las organizaciones sociales al aparato estatal…

–Desmontar ese esquema implica volver a uno de ajuste y represión. Y en eso no hay diferencias entre Cobos, Duhalde y Macri. Sólo que Macri se estrellaría más rápido, porque es más tonto. Pero mirá, acá hay un pacto tácito que se extiende del 83 a 2003: “Yo te dejo gobernar, y no vas a tener más golpes de Estado, si no tocás mis intereses económicos. Tu rol como político es hacer políticamente viable la política de ajuste establecida en el consenso de Washington”. Ese pacto se rompió en 2001, lo que pasa es que Duhalde trató de recrearlo, pero era ya un parche insostenible. Llega Kirchner, un desconocido de una provincia periférica, y rompe el pacto. Kirchner establece un pacto con sus votantes, no con los poderes establecidos. Y eso es lo que Valenzuela denuncia como inseguridad jurídica: que hay directores estatales en las empresas que tenían obligaciones negociables en las AFJP, controlando la inversión de los jubilados en esas empresas, que no autorizan aumentos de tarifas. Eso se denuncia porque pretenden resarcirse de las pérdidas que tuvieron por la devaluación, tras la quiebra del Estado. Lo que no hay hoy es una pata militar. Y no hay, también, por las políticas de Kirchner, porque en 2001 de nuevo estaban ahí, fragoteando, no para dar un golpe pero sí para participar en las decisiones. Presionando a la Corte Suprema para que cerrara los juicios. Planteando, vía Jaunarena, la fusión de Defensa con Seguridad, lo que yo describo “la pirámide verde-azul”, la seguridad y la defensa como un continuo indeferenciado donde hay una base azul y una cúspide verde, el proyecto de Duhalde que frenó Juanjo Álvarez (dijo que él renunciaba si hacían eso). Llega Kirchner y respalda el avance de los juicios de lesa humanidad, que Duhalde estaba saboteando, y descabeza la cúpula militar que pretendía volver a viejas prácticas. Hoy falta la pata militar porque los militares han aprendido muchas cosas y porque hubo una conducción civil firme como no hubo desde 1983 o como no hubo nunca en la historia argentina.



(NOTA PUBLICADA ORIGINALMENTE EN EL SEMANARIO NOTICIAS URBANAS Nº 220, DEL 23/12/09).



jueves, 17 de diciembre de 2009

1996 ¡Yanquis entusiasmados!, ¡que épocas aquellas!

Como olvidar esa época cuando te encontrabas con gente hablando inglés por todos lados.
Cuando los puestos de trabajos aumentaron y la desocupación estaba en su índice más bajo, sí, ¿recuerdan? en un 0,00000000...%.
Cuando la educación alcanzó sus más altos estándares y los maestros se manifestaban agradeciendo
Cuando los hospitales no hacian falta porque lo que sobraba era la salud, y los médicos y enfermeros salían a las calles a pedir ¡por más enfermos!
Cuando los científicos eran reconocidos por su invalorable aporte al conocimiento, e incluso no tenían tiempo de lavar los platos, y el gobierno les mandaba personal para que no se tuvieran que preocupar por platos sucios.
Cuando se abrían fabricas, no, que digo, Complejos fabriles por doquier. 
Cuando veías como crecia el país a ritmo acelerado.


¿Se acuerdan de esa época?


Pues.. yo no, pero debe ser porque estoy perdiendo la memoria.
Debe ser porque viví en una dimensión paralela, donde los trabajos duraban tres meses.
Donde la educación pública se partió al medio, y a los chicos los aprobaban porque no se les permitía repetir el año, claro, que importaba si estaban preparados o no,
Donde la salud ya no era un derecho, sino un muy buen negocio, y así se creaban  todos los días prepagas nuevas. 
Donde las fábricas se transformaron en galpones vacios.


Pero, más allá que no recuerdo, intuyo que sí ibamos a un ritmo acelerado, y que en algún punto, allá por 2001, no vimos ese cruce y nos hicimos mierda (perdón por lo de mierda), repito nos hicimos mierda.
Y en ese trágico accidente, parece que los entusiasmados yanquis perecieron, ¿o será que ya habían retornado a su país con un cuantioso botín?, no, no creo. Pero sí le creo a Valenzuela (el enviado por Obama) cuando me dice:


“a diferencia de hoy, noté un cambio ... en 1996  había mucho entusiasmo e intención de invertir”


Y digo que sí le creo, porque con un gobierno como el de Menem, seguro que había mucho entusiasmo e intención de invertir en yanquilandia.


Y reflexionando sobre todo esto pienso que hubiera estado bueno, que además de entusiasmo e intención, hubieran INVERTIDO en el país. Tal vez, quizás, con esa inversión nos habría alcanzado para poner una señal de "Cruce Peligroso".
  







lunes, 14 de diciembre de 2009

La Noticia del Día



Pero... ¿los habrá leído en voz alta?



Medios: ¿Formadores de Opinión? Nooo!!

Revisando mis "feed" en mi lector de feed "Google Reader", tuve uno de esos momentos de claridad y revelación divina que me permitió apreciar en toda su magnitud el brillante trabajo que realizan los medios de comunicación.
Y como toda revelación debe ser compartida es que la publico en este humilde blog.


Tal vez sea pura casualidad, o tal vez, es que los medios independientes se dividieron las noticias, y así uno se dedica a "informar" sobre la gestión nacional, y el otro sobre la gestión en la Ciudad de Bs As.

Por suerte en la ciudad de Rosario eso no pasa, ya que gracias a la "excelente gestión" socialista del Binomio Binner (gobernador) -Lifchitz (intendente) no es necesario informar sobre los insignificantes problemas, diría yo inexistentes, que aquejan a los rosarinos. Temas tales como cloacas, transporte público, educación, transparencia en la gestión, municipalidad en quiebra, ni siquiera de la tan de moda "inseguridad" porque contamos con la policía municipal (GUM) que nos protege de esos malvivientes despiadados, conocidos en el ambiente como "vendedores ambulantes", y ni hablar de la policía santafesina, siempre dispuesta a acallar, perdón ayudar, a cuanto militante social se les cruce.
Por eso es que, ¡pobres! solo pueden informar del futbol, de NEWELLs, de los otros (lease rc), de politica nacional e internacional, de como nos tenemos que preparar para irnos de vacaciones, etc.






viernes, 11 de diciembre de 2009

REPRESION YA!

Aún no asumió y ya genero consenso, eso es ser Diplomático.
Claro, debo aclarar, que dicha uniformidad de opiniones se basa en la reprobación unánime a las palabras escritas por Abel Posse,futuro ministro de educación de Macri, en la nota publicada por la Nación:
Criminalidad y cobardía

Muchas críticas, pero ¿que otra cosa podíamos esperar de gente de bien convocada por Mauricio?

De las definiciones de la palabra reprimir, ¿cuál es la que se aplicaría más a este caso?¿la 1 o la 2?
reprimir.
(Del lat. reprimĕre; de re- y premĕre, oprimir).
1. tr. Contener, refrenar, templar o moderar. U. t. c. prnl.
2. tr. Contener, detener o castigar, por lo general desde el poder y con el uso de la violencia, actuaciones políticas o sociales.


En resumen, me parece, creo, tal vez, que lo que quiso decir este intelectual es : "hay que matarlos a todos".

miércoles, 25 de noviembre de 2009

La FE de los Correligionarios en los Correligionarios es inquebrantable!

   "Estamos marcando la cancha -dijo una alta fuente a Clarín- por temor a que nos sigan comprando dirigentes".

Leyendo esto en el ¿gran Diario?, me vino a la mente esa parte de la biblia que dice algo como "ve la paja en el ojo ajeno, pero no ve la viga en el suyo".
Es decir, ¿van a denunciar al otro por haber comprado (supuestamente) a uno de los suyos?, no sería mejor preguntarle al que supuestamente se vendió (tal vez por treinta moneda de plata) ¿por qué?.
Y si no caben dudas de su falta de compromiso con la causa y los sagrados ideales, ¿por qué no se lo separa, expulsa del partido, y se lo denuncia ante la Justicia por mal desempeño de funcionario publico?
¿O será que ya lo perdonaron, tal como Jesus perdono a Judas Iscariote, y como tamaña afrenta no puede quedar impune el hereje que hozó corromper al pobre correligionario debe arder en el Infierno?

Hay que reconocer que el temor es fundado, aunque, las filas radicales no creo que estén temiendo demasiado, sólo sus Dirigentes partidarios.
Pero la culpa de todo esto no es del gobierno, ni de los borocotizados, es del mismo partido, ya que fue el partido Radical el que dejo la puerta abierta a las traiciones y al perdón de las mismas, dependiendo de la intención de voto, de las encuestas, etc.
Ejemplo claro y conciso: Cobos.
Es decir que más que el efecto Borocotó, este sería el  efecto Cleto: traiciono a mi partido, luego traiciono a quién me llevó a la vicepresidencia, y con eso vuelvo al Partido y luego...así sucesivamente.

Ahora, lo de marcar la cancha, bárbaro, pero cuidado, que no es una cancha de once, tal vez en otros tiempos, pero hoy, y ¿no sé si llega a ser de cinco?.

jueves, 19 de noviembre de 2009

Rafael Bielsa - en "LA NACION"



¡Es tan doloroso leer "me da vergüenza ser argentino" o "esto no tiene arreglo"! No es inexplicable, pero también duelen las cosas que se comprenden. ¿Cómo habría de ser posible imaginar y concretar un destino luminoso sembrando sus semillas en almácigos de tinieblas? "Sentir vergüenza de ser argentino" es un sentimiento que no volvió la vista atrás, donde yace el legado de argentinos que honraron nuestro gentilicio. Afirmar que "?esto no tiene arreglo" es sofocar con la soga de la exasperación autorreferencial a miles de compatriotas que luchan para poner de pie un presente áspero. Ambas expresiones alzan un muro entre el maridaje de pasado y presente e impiden ver el futuro.


De este modo, no hay Nación. Y la situación es todavía más grave si se cae en la cuenta del proceso en curso, donde el Estado-nación (e incluso el Estado-región) retrocede en el ejercicio de sus facultades frente la supremacía del mercado transnacionalizado, que toma decisiones más rápido, mejora sin pausas su tecnología y cambia de lugar con fluidez de contorsionista.

La situación por la que pasa hoy la Argentina ha sido suficientemente explicada desde el ángulo de las relaciones de fuerza entre grupos de intereses en disputa. Sin embargo, en un escenario en el cual ninguna facción ejerce una hegemonía clara sobre la otra, si la lógica del conflicto se multiplica sin un piso institucional firme, lo más probable es que se copie de sí misma hasta el infinito, donde sólo esperan ruinas. De este modo, una lectura relativamente armónica de las glorias pasadas y comunes, la vocación por marchar juntos en el día a día y la idea de país al que se destinan las porciones de esfuerzo son esenciales. La consigna debería ser tirar para no aflojar y aflojar cuando se va a romper.


Si ya se hubiese desvanecido el bramido póstumo del Apocalipsis y la Argentina fuera la última piedra insignificante colgada "?inmóvil en la agonía del fulgor del último anochecer", aun así seguiría amando a mi patria, tierra de mis padres, amparo para mis hijos.


No se trata de pensar "?somos grandes, estamos entre los grandes". Hay una diferencia entre el delirio de grandeza y un sentido de destino. No se trata de sonreír al cielo cada vez que destella un relámpago porque creemos que es Dios que nos está sacando una foto. Hay una diferencia entre la vanidad y el orgullo; la vanidad es la exhibición de lo que carece de valor, el orgullo es lo que se experimenta cuando se ha dado todo para alcanzar lo que se desea. Aunque no se lo alcance.


Somos un país joven. Pero ya hemos sufrido la suficiente cantidad de enseñanzas dolorosas como para haber aprendido que lo que encandila rara vez es duradero y que las recompensas merecidas esperan debajo de la blanda arena que lame el mar, y exigen método, paciencia y perseverancia para ser encontradas. Demasiadas experiencias como para no saber que lo que hace poco nos dañó hoy no puede vigorizarnos. Que no existen soluciones a mandobles de ley para los grandes problemas sino que la ley es apenas un instrumento más dentro de muchos otros para formular políticas con anchos consensos que, aplicadas racional y sostenidamente, moderen el efecto de los problemas. La debilidad nacional no reside tanto en la falta de leyes como en el defecto de cumplimiento de las que existen. Para ser una nación tenemos el deber de crecer y la obligación de no adolecer.


Amo a mi país, a veces velado como un útero, otras vibrante como una dentellada, otras inestable como un convaleciente. Daría lo que soy y lo que nunca más seré, lo que tengo y lo que tenga para que esta patria no sea siempre un dolor aunque duela. Para que también sea una gratitud, una alegría prosaica, una esperanza.


A nuestro pueblo puede proponérsele una tarea colectiva. No basta con invocarlo y evocarlo. Hay que convocarlo. Los que más tenemos somos los que debemos aportar más paciencia. Los sin nada pueden ser pacientes si saben para qué, si mañana es algo mejor que hoy, si hoy deja ver el mañana.


Escribió Homero que "?llevadera es la labor cuando muchos comparten la fatiga". Esto es lo contrario de la frase banal "?aquí tiene que venir alguien que arregle esto", palabras de baño público de estación ferroviaria, que por un lado alarman y por el otro eximen al alarmista de su propia responsabilidad. No es hora de pensar qué es lo que el país puede darles a sus dirigentes (políticos, religiosos, empresariales, gremiales), sino qué pueden éstos darle al país. No es lo mismo ser hijo del propio esfuerzo que salvarse a costa de los demás.


En todas las sociedades existen los que actúan el ahora y los que piensan el futuro. En las opulentas, existen muchos que pueden vivir sin hacer ni una cosa ni la otra, porque otros las hacen por ellos. Nosotros, nada opulentos, debemos pensar el ahora y el futuro colectivamente, tanto cuanto resulte posible.
Amar nuestro país con gesto vivo. Hoy es siempre, todavía, decía Antonio Machado. Hoy sí; mañana tal vez sea demasiado tarde. © LA NACION

Fuente:
Fervor de la Argentina

martes, 20 de octubre de 2009

Entre Negros nos defendemos

Esto lo saque de acá y de acá, pero vale la pena ponerlo también Acá!.





En su programa de anoche , "La Venganza", Alejandro Dolina, ante el mensaje de una oyente, siguió demostrando que el ser Intelectual no quiere decir ser ajenos a la realidad:

"Una oyente dice: 'Estimado Dolina, ¿ya no defiende más a Maradona? ¿O acaso ya no hay ningún Sargento Cruz? Vea: Ud. ayudó a alimentar al monstruo que tan bien nos hace quedar ante la prensa mundial. Cordialmente. Ingrid Hammer'.

Mi respuesta es SÍ. Yo he resuelto -después de un extravío- bancar a Maradona en esto. ¿Sabe por qué? Por personas como usted. La indignación burguesa que sucedió al exabrupto de Maradona fue totalmente patética y asqueante. Un mundo totalmente hipócrita, el mundo de la radio, donde se escucha eso mismo que Diego dijo bajo emoción violenta, pero libreteado (y en la televisión ni hablemos), ese mundo se indignó. Esos tipos se indignaron. Y esa indignación burguesa me hace ponerme inmediatamente en la vereda de enfrente.

Y lo que un tipo dijo, obnubilado por el momento, por la emoción, por su propia historia, y por su propia condición, después fue repetido ad nauseam por todos los noticieros, con subrayados, subtitulados, duplicaciones, ampliaciones y circulación por Internet, por tipos que no estaban ni obnubilados, ni en estado de emoción violenta, ni perturbados por ninguna cosa, sino que lo planearon diecinueve mil veces. Esos tipos ahora se ponen en la superioridad moral de preguntarme a mí si lo defiendo a Maradona. Bueno, sí, lo defiendo. Si es contra ustedes, lo defiendo. Lo defiendo totalmente.

Y eso de "que tan bien nos hace quedar ante la prensa mundial"... ¡Cipayos provincianos que quieren quedar bien con sus supuestos amos europeos! ¡Yo no tengo ningún interés en quedar bien ante la prensa mundial! ¡No es ésa nuestra obligación! ¿Qué tenemos que quedar bien ante nadie? ¿Ante quiénes? ¿Ante gobiernos que aniquilan a sus enemigos? ¿Ante quién tenemos que quedar bien? ¿Dónde esta la Fiscalía del Universo? ¿Dónde está la reserva moral de la Humanidad? ¿En Estados Unidos? ¿En Europa? ¡Déjeme que me muera de risa, Ingrid Hammer!

Y otra cosa: muchas veces, pero muchas, en los medios se dicen cosas muy interesantes. Yo he escuchado casi revelaciones, a veces, dichas por tipos a los que yo admiro mucho. A veces son intelectuales, como, no sé, el finado Casullo, o Dubati, o José Pablo Feinmann, tipos que realmente tienen un pensamiento interesante. Otras veces son artistas, o incluso locutores, del calibre de Larrea, o de Carrizo, tipos que por ahí dicen cosas que te hacen decir "pero mirá que bien pensó éste". Bueno, a esos NUNCA, nunca los vi duplicados en los noticieros, con subtitulados y subrayados. No los vi nunca porque a esta gente no le interesa el pensamiento ni la inteligencia, le interesa la BASURA. Y entonces Maradona dice esto y ellos lo repiten ciento diez mil veces. Eso es un asco.

Así que ¿a qué jugamos? ¿Qué es esto? ¿Qué es esto de indignarse, de enojarse y de sorprenderse? Lo dice un Senador de la Nación , y es un piola. Lo dice Maradona, y aparece todo el racismo, todo el desprecio por los pobres, aparecen los de siempre, los muchachos de siempre, a indignarse: ¡oh, la cultura! ¡Nuestro embajador! ¿Qué embajador? Es Diego Maradona, viejo. Los que tienen que ser cultos son ustedes, no él. Él tiene que dirigir la Selección de Fútbol, y si lo eligieron a él, bueno, es ése, y no Pancho Ibáñez.

Así que sí, lo defiendo a Maradona. Ante usted lo voy a defender siempre".










domingo, 11 de octubre de 2009

Así se Defiende una Postura Politica

Clase magistral de cómo un senador debe dejar bien en claro su postura sobre un tema en particular.
Nótese especialmente el énfasis que pone en cada frase, en cada argumento con los cuales pretende convencer a aquellos que quieren suprimir la “libertad de expresión”, y eso sin mencionar como utiliza la crítica de su discurso cual puñal al corazón.
No entiendo como los 44 senadores que votaron a favor de la Ley de Servicios Audiovisuales, pudieron seguir con su postura, y ni siquiera derramar una lágrima, o esbozar algún signo de arrepentimiento después de tan magnífica presentación.
Si no lo vieron, acá les dejo el video.
Esto es LEER con ATENCIÓN


Solo me cabe una última reflexión.
Al que escribió este discurso sólo le falto ponerle como nota al margen algo parecido a esto:
“Che Lole, levanta la vista, y mira a los demás cuando estés por finalizar la oración, así parece que lo escribiste vos”.
Pero bue, no se puede todo en la vida.